¡Hola! amigos de Morelia Lo Nuestro, los saludo con muchísimo gusto en este que es el mes en el cual conmemoramos el día de los Santos Difuntos y a la muerte misma, de hecho somos un país al cual le agrada celebrar a la muerte. Y lo hacemos haciendo calaveritas, que no son otra cosa que versos en rima en los cuales en son de broma precisamos que algún personaje ha fenecido; a la muerte la llamamos de mil maneras: la Calaca, la Catrina, la Huesuda, la Parca, la Dientona, la Flaca, la Pálida, la Pelona y hasta la Tía de las Muchachas y la Chingada también tienen un referente mortuorio. Todo ello es como parte fundamental de nuestro folklore mexicano.
Entre los juguetes populares encontramos títeres en forma de esqueleto o máscaras que representan una calavera; algunas figuras decorativas muestran a la muerte con vivos colores, pues se trata de un personaje alegre, y así vemos un muerto que sale de su tumba, o una orquesta de música moderna en la que los músicos son esqueletos, o una pareja de novios formada por osamentas que llevan el traje de boda.
A la fiesta cristiana dedicada a los muertos los primeros días de este mes se une un gran número de manifestaciones populares de tipo pagano entre las cuales se encuentran comer "pan de muerto", pan decorado con figuras que representan huesos; o fabricar dulces de azúcar en forma de tumbas o de calaveras muy adornadas, estas calaveras se regalan como muestra de amistad con el nombre del agasajado escrito en la frente y se comen como golosina. Por cierto déjenme comentarles que la Catrina como personaje fue creada por artistas mexicanos (concretamente por José Guadalupe Posada y popularizada en un mural de Diego Rivera) para hacer una representación metafórica de la alta clase social de México que vivía antes de la Revolución Mexicana. Y posteriormente se hizo el símbolo oficial de la Muerte para la celebración de todos los santos y día de muertos que realizamos los días 1 y 2 de noviembre.
Es por eso, que en esta ocasión quiero aprovechar esta época para hacer una pequeña mención a modo de homenaje para aquellos futbolistas, que estando en activo, de pronto fueron sorprendidos por la muerte. A mi memoria vienen los nombres de Pablo Hernán Gómez, jugador del Pachuca; el portero del Veracruz, Samuel Mañez; el jugador de los Tecos, Mirsha Serrano; el jugador de Pumas, Morelos Daniel Jaramillo; los cuales lamentablemente perdieron la vida en accidentes vehiculares, y estoy seguro que en alguna parte del cielo seguirán practicando el deporte de sus amores, el FUTBOL.
Por otra parte no me quiero despedir sin mencionarles que en este mes arranca la Liga Municipal de nuestra ciudad, por lo que les deseo mucha suerte a todos los equipos y jugadores participantes, en esa que es sin lugar a duda una de las Ligas de futbol amateur más importante del país.
La frase célebre en esta ocasión corre a cargo del sencillito Ricardo Antonio Lavolpe, que en fechas recientes declaró: “El éxito del equipo del Monterrey en gran medida me lo deben a mí, pues yo integré al actual plantel…” ¡sólo que se le olvida que salió de ese equipo por los malos resultados que tuvo, ahora únicamente falta que quiera que se le reconozca por la calificación de la selección mexicana al Mundial de Sudáfrica 2010!
Por último quiero invitarlos a que sigan escuchando TOCANDO EL BALÓN, el mejor programa futbolístico de la radio en el Estado, el cual lo pueden sintonizar de lunes a viernes a las 8 de la noche y los domingos en su nuevo horario a las 6 de la tarde, en la estación llamada A TODA MÁQUINA en el 990 de A. M.
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