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Morelianos Cautivos
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Los estudiosos de la mercadotecnia le llaman mercado cautivo, al sector de la población -consumidores para ellos-, que finalmente son clientes de bienes o servicios que tienen pocas o ninguna opción para decidir qué y a quién comprar.
En esa situación están los miles de suscriptores de lo que fue una empresa cien por ciento moreliana, nos referimos a la extinta “Telecable del Centro” recientemente vendida a la súper empresa -por no decirle monopólica- “Megacable” que está adquiriendo a varias empresas cableras del país, se dice que es filial de un poderoso grupo televisivo y dueña también de la empresa de televisión satelital -que sería la otra opción-, o sea que es lo mismo para no más barato.
Es importante remarcar que esta transacción se da en el marco de la guerra que se está librando en el sector de las comunicaciones de nuestro país, en la cual las grandes empresas de telefonía -con Telmex a la cabeza- y las dos televisoras más influyentes de México (Televisa y TV Azteca), están luchando por ganarse el mercado de una población cada vez más menguada en su calidad de vida a causa de los altos costos de los productos, incluidos los alimenticios y los servicios gubernamentales y privados; por si fuera poco, bajo la peor crisis financiera mundial |
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DIRECTORIO
Miguel Ángel Rendón L.
Director
Martha Naranjo P.
Carlos M. Arenas S.
Asesores Educativos
José Luís Figueroa H.
Sam Herrera D.
Alberto Suárez C.
Edith Tinoco L.
José Luís Almada G.
Omar Almanza G .
Eugenio Villalobos G.
Eric Rico M.
Jacinta Ceballos
Colaboradores de esta edición
Mizángelo
Ilustración
Marthalís Rendón N.
Gerente de Comercialización
Digital Works Morelia
Diseño y Edición
Wolstano García R.
Webmaster
morelialonuestro@hotmail.com
oficina@morelialonuestro.com
Contacto Redacción |
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| de las últimas décadas. Aún no sabemos que siniestros efectos cause en la población que vive al día con sus precarios ingresos.
La cuestión es que ahora las “empresas cableras” pueden ofrecer los tres servicios tan necesarios en los hogares y negocios: telefonía, internet y televisión. En virtud de que en las recientes modificaciones a la Ley de Comunicaciones, no se permitió que las televisoras dieran directamente el servicio de telefonía, se fueron por la otra vía: adquirir las empresas de televisión por cable, que sí pueden ofrecer también internet y telefonía. Recordemos que dentro de estas reformas a la ley está incluida la movilidad del número telefónico del usuario, es decir que uno puede cambiarse con su número a cualquier compañía que ofrezca servicios telefónicos. Esa es una parte de esa guerra de los servicios de comunicación entre la oligarquía de ese sector.
Eso nos importaría poco, si no fuera porque en esa transacción los morelianos suscriptores de lo que fuera la empresa Telecable, salieron afectados en varios aspectos: alza de tarifa de 240 a 270 pesos, sacaron de la programación canales a los que la gente se había acostumbrado -para que se adquieran en otro paquete por un sobrecosto adicional-, incluyeron canales “basura” que no ve nadie y además mala calidad de la señal en varios canales. Parece como si quisieran desalentar a los usuarios de la televisión por cable para que contraten la televisión por satélite.
Lo lamentable es que las autoridades correspondientes -Secretaría de Comunicaciones y la Profeco, entre otras más involucradas, incluidos nuestros diputados- se hacen de la vista gorda, dejando a la población a merced de estas voraces e inconscientes empresas.
¡Exijamos que regrese la programación como estaba, ya que fue lo que adquirimos al contratar este servicio con la otra empresa!
Sólo resta esperar, ya que se sabe que pronto otra empresa lanzará también al mercado su opción de televisión por cable, y que presente una opción real a los consumidores morelianos de este servicio a un bajo costo y con buenos canales, que sirvan para el entretenimiento y la difusión del conocimiento y la cultura, y que no vean sólo el signo de pesos, sino también la función social que deberían desempeñar a favor de la sociedad, que es a la que se deben y por la que subsisten.